Entre un shiraz australiano y un carmenere chileno


Y ya pasaron cuatro años desde que me subí a un avión en Santiago con destino a Canberra. Con nostalgia hoy recuerdo perfectamente ese viaje lleno de  ilusiones y esperanzas que sin duda cambió el rumbo de mi vida. Estos sentimientos de conmemoración y evaluación de los cuatros vividos en Oz me motivan a escribir este post.  Es así como aquí pretendo explorar mis propias actitudes acerca de mi identidad cultural en relación con la vida australiana.

CHILE_AUSTRALIA_

En estos cuatro años mucha agua ha pasado bajo el río. Nó sólo he cambiado debido al proceso natural que conlleva hacer una investigación  doctoral, sino que también a causa  de mi proceso de aculturación y desplazamiento. Si bien tenía claro que la vida en Australia me desafiaría, no sabía a ciencia cierta lo que esto significaría. Nunca me he sentido como una inmigrante en Australia, ya que siempre vi mi estadía en este país como algo temporal con un propósito específico. Más bien me he sentido como un visitante con ganas de conocer a Australia y disfrutar la vida en las antípodas. Pero eso no quita el hecho de que sí he migrado a este país y que mi cotidianidad se da en este contexto. Así es cómo mi identidad ha cambiado y podríamos decir que he estado experimentado un proceso de aculturación. Entonces ¿qué modos de aculturación he experimentado?

Especialmente al principio de mi estadía traté de asimilarme a la vida australiana tal cual, sin mucha crítica ni resistencia. Es así como me relacioné mayoritariamente con australianos y traté de vivir como los australianos lo hacen. De una u otra manera asumía los códigos culturales y patrones sociales de la cultura que me recibía y renunciaba a mi cultura. Pese a mi notorio look latino y evidente pasión al hablar, entre mil y una características que me hacen distinta a la gran mayoría de australianos, creía que en un grupo con australianos pasaba ‘piola’, obviamente esto no era así. Esta aparente asimilación no duró mucho. El conflicto entre quién soy con el entorno en el cual vivo se convirtió en evidente. Así , comencé a rechazar ciertos patrones culturales  australianos y a idealizar ciertas costumbres y tipo de de relaciones  culturales propias de mi Chilito . No hay mejor vino que el chileno!. De un momento a otro sentí que siempre sería extranjera en estas tierras, y si bien ser exótica puede tener ventajas, también es sentirse un poco alien. Esta actitud afortunadamente tampoco duró mucho. La buena vida en Oz y especialmente la relación con mi marido australiano me ha mostrado que la sociedad  australiana tiene aspectos valiosos y que yo comparto la visión del mundo de buena parte de la cultura australiana . Es así como hace poco comencé a aceptar el conflicto de por un lado tratar de comprender y aceptar la cultura en la que vivía y por otro, mantener mi identidad. ¿Es esto a lo que llaman integración?

Y bueno aquí reside el meollo del problema:¿ cómo integrarse a la cultura australiana sin dejar de ser uno mismo?  Durante estos años  en Oz, he conocido a migrantes que viven el proceso de aculturación de distintas maneras. Existen aquellos que muestran un rechazo por la cultura australiana y viven prácticamente aislados de la realidad del país. Se relacionan principalmente con gente de su origen y valoran sólo lo que proviene de sus patrones culturales. Esto conlleva a una clara separación entre las culturas y sin duda a ciertos grados de marginalización. Una experiencia opuesta es la de aquellos que se asimilan completamente al estilo australiano de vida, y que incluso no utilizan su lengua en ninguna ocasión . La negación de la identidad de origen llega al punto de evitar relacionarse con otros del mismo origen, o cuando lo hacen utilizan código culturales australianos y por lo tanto se marginan de cualquier rasgo que denote que no sea Aussie. Y claro, ¿quién podría incriminarlos? si en realidad, para acceder al sueño australiano debes ser uno de ellos. Bueno, está bien, aconcedo que algunos shiraz australianos son bastante buenos!

Vuelvo a preguntarme cómo puedo integrarme a la cultura australiana y sentirme Chilena a la vez. No tengo respuestas definitivas. Seguramente este proceso continuará y mi identidad seguirá transformándose. Entiendo que es un continuo proceso que evidencia contradicciones propias entre cómo yo me veo e identifico con el mundo y cómo los otros me ven y se relacionan conmigo. Por lo tanto, tendré que aprender a aceptar mis actitudes cambiantes de rechazo y devoción hacia la cultura australiana y su gente. Disfrutar la riqueza de la diversidad entre el shiraz de western Australia y el carmenare chileno es mi desafío.

About Malba Barahona

Educational researcher, language educator. PhD from Australian National University. Passionate bushwalker and mountain lover. I procrastinate reading fiction, hiking, doing yoga, riding, having a beer and more recently decolonizing my existence. I write in English and Spanish in different blogs especially with the purpose of encouraging my students to write.

2 comments

  1. gran dilema el que vivis, porque con el tiempo no seras más de chile.

  2. Gracias por el comentario. Espero que no sea así. Creo que es importante poder navegar en diferentes contextos y disfrutr de las buenas cosas de distintas culturas.

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